ESTIMACIÓN. US$800 millones para adaptarla a nueva norma ambiental.

Cuando las normas ambientales eran más flexibles y el negocio lo permitía, la Fundición de Chuquicamata se posicionaba entre las de mayor rentabilidad en la industria mundial. Sin embargo, el escenario actual es distinto, ya no tiene la competitividad de antaño y sus números están siendo desafiados no sólo por las leyes más bajas de mineral, sino también por las exigentes normas ambientales que entrarán en vigencia en 2018.

 

Es en este contexto que la actual administración de Codelco puso en marcha un intenso programa de inversiones para adaptar los equipos y así poder cumplir a fines del próximo año, la nueva norma de emisiones que considera el Decreto Supremo 28 del Ministerio de Medio Ambiente.

La inversión, que superaría los US$800 millones, servirá para recomponer una de las fundiciones de más alto costo del mundo y que en Chile, por ejemplo, es menos competitiva que los complejos de Potrerillos, Chagres, Ventanas, Caletones y Alto Norte.

Mejoras

Este proceso considera la construcción de dos plantas de ácido de doble absorción/doble contacto, el potenciamiento del Horno Flash, la implementación de un quinto convertidor Peirce Smith (CPS) y el reemplazo de las campanas de estos convertidores CPS.

Además está prevista la implementación de un nuevo secador, mejoras para el tratamiento de gases de refino y el reemplazo de la planta de tratamiento de efluentes y del sistema de gases fugitivos.

Se trata de adecuaciones que el vicepresidente de la Comisión Chilena del Cobre, Sergio Hernández, asegura se cumplirán a tiempo, aunque no resolverán las variables ligadas a lo productivo.

 

"Las fundiciones en Chile llegarán a tiempo con la norma, no necesariamente con innovaciones tecnológicas que las hagan más competitivas, ahí tenemos una deuda", dijo.